Benjamín Labatut hace una declaración sorprendente: "La inteligencia artificial es terroríficamente bella"

Benjamín Labatut, el destacado escritor chileno, nos sorprende con su última novela y nos invita a reflexionar sobre los límites de la inteligencia humana y la amenaza emergente de la Inteligencia Artificial.

El nombre Benjamín Labatut ha resonado con fuerza en el panorama literario tras la publicación de su última novela, Maniac (Anagrama). En una reciente rueda de prensa en Barcelona, Labatut sorprendió a todos al confesar que, a pesar de no ser fan de las novelas corales, decidió abordar este formato en Maniac. ¿El motivo? Quería rendir homenaje a una figura que considera fundamental en la historia del siglo XX: John von Neumann.

John von Neumann, un genio entre genios

John von Neumann no es solo conocido por su contribución al desarrollo de los ordenadores modernos y su participación en el diseño de las bombas nucleares, sino también por su teoría de los juegos. Labatut lo describe como un genio entre genios, pero también como la encarnación del demonio matemático.

El escritor chileno relata cómo el físico austríaco Paul Ehrenfest, tras disparar a su hijo Vassily, que tenía síndrome de Down, decidió suicidarse. Ehrenfest creía que tanto él como su hijo estaban en peligro debido a la amenaza del nazismo y a la nueva racionalidad científica personificada por von Neumann.

La Inteligencia Artificial, una nueva belleza y un nuevo terror

En el transcurso de su carrera, von Neumann se dio cuenta de que su impulso creativo podría poner en peligro la primacía de la especie humana. Consciente de que se acercaba un momento histórico en el que los humanos no podrían avanzar más, von Neumann reconoció: "Para el progreso no hay cura". De esta forma, el genio preveía la llegada de la Inteligencia Artificial, una nueva belleza y un nuevo terror.

Labatut alerta sobre los sistemas de IA actuales, calificándolos de predictivos y oraculares. Aunque no se puede entender completamente cómo funcionan, Labatut teme que en un futuro cercano, la gente pueda endiosar a estos sistemas y atribuirles cualidades que no tienen. Incluso predice una condena fundamentalista hacia la IA, con personas que se resistirán a adorar a estos nuevos dioses y otras que no tendrán más remedio que hacerlo.

La ciencia, ¿un don o una amenaza?

El autor no critica la ciencia en sí, sino cómo puede llegar a ser peligrosa y tóxica cuando se vuelve demasiado iluminada y pierde su misterio. Para él, la literatura es un hábito de caverna, una forma de explorar las profundidades del ser humano. A la vez, reconoce la importancia de vivir en el mundo de la luz y la razón, sin olvidar escuchar las voces que hablan en el silencio.

Labatut nos invita a reflexionar sobre la admiración por los genios como John von Neumann y la preocupación por el avance de la Inteligencia Artificial. Nos recuerda la importancia de mantener un equilibrio entre la ciencia y la espiritualidad, y de explorar las profundidades del ser humano a través de la literatura. En resumen, su mensaje es claro: en un mundo cada vez más dominado por la inteligencia artificial, debemos encontrar el equilibrio entre la luz de la razón y la profundidad de la caverna.

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