Una carta que ha estremecido a Ana Redondo, Ministra de Igualdad: "No te lo esperas"

Una carta a la Ministra de Igualdad: el desafío de la violencia de género

Querida ministra,

Me dirijo a usted como una ciudadana preocupada por la situación actual en materia de igualdad. A lo largo de los últimos años, hemos presenciado una deriva que ha generado tristeza y decepción en muchos de nosotros. Sin embargo, no quiero caer en reproches ni en insultos, ya que creo firmemente en el diálogo constructivo y en la búsqueda de soluciones que beneficien a toda la sociedad.

Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer

Hoy, en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, es importante reflexionar sobre cómo hemos llegado a convertir un tema tan estudiado y analizado en una batalla campal de extremos. La violencia machista se ha convertido en un arma arrojadiza para aquellos grupos que buscan ganar adeptos a través de titulares y títulos de leyes, en lugar de centrarse en su contenido. También se ha convertido en una herramienta para aquellos que niegan la evidencia y buscan expandir su dominio.

Las víctimas silenciosas

En medio de todo este ruido, hay un grupo de víctimas silenciosas que viven con miedo en sus propios hogares. Estas mujeres no pueden usar su voz para expresar lo que les sucede ni lo que sería justo. Es por ellas que escribo esta carta, ministra.

Necesitamos un cambio de estrategia

Espero que usted venga con ganas de resolver los problemas, de aligerar el peso que estas mujeres llevan sobre sus hombros y de ayudarlas a escapar de su tortura diaria. Sé que esta salida es larga, difícil y emocionalmente complicada, pero es posible. Durante décadas, he aprendido de aquellas que construyeron el feminismo español y me han enseñado valiosas lecciones que me gustaría compartir.

Si una mujer está sufriendo violencia, le habrán dicho que no vale nada, que no podrá salir de esa situación por sí misma. Tendrá una autoestima baja y mucho miedo. El agresor es un constructor de terror, conoce a su víctima en todos sus momentos y sabe cómo hacerla sufrir intensamente. Sin embargo, nunca conseguiremos la empatía de una víctima tratándola con paternalismo o maternalismo. Gritar en los medios de comunicación o en las redes sociales lo que debe hacer no es la solución.

Es necesario cambiar de estrategia. La polarización de la sociedad en dos bandos opuestos solo reduce la consideración social del problema y deja a las víctimas temblando, sin encontrar soluciones. La igualdad no es una batalla, es paz y serenidad. Mi deseo en este 25 de noviembre es que su actitud sea la de construir, empezando por garantizar un ambiente social que permita a las víctimas salir del silencio y encontrar la ayuda que necesitan.

Un ambiente soleado para las víctimas

Le deseo, ministra, que pueda crear un ambiente soleado para todas aquellas personas que necesitan escapar de la violencia. Le deseo a usted y a todas las víctimas que encuentren una vida mejor, con la ayuda de las instituciones, de sus amigos, familiares, recursos sanitarios y sociales, medios de comunicación y fuerzas de seguridad del Estado.

Por favor, ayude a que las víctimas puedan emprender su camino sin más sobresaltos. Gobierne pensando en el fondo y no en los titulares. Ese cambio será un gran progreso. ¿Está usted dispuesta a tomar este camino con nosotras?

¡Juntos podemos construir una sociedad más igualitaria y libre de violencia!

Con afecto,

Una ciudadana preocupada

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