Feijóo lancia una bomba: "¿Un experto en guerrillas decide cómo España trata a sus autonomías?"

¡Una multitud en movimiento! Miles de personas se unen en una manifestación histórica, convocada por el Partido Popular (PP), en el emblemático Templo de Debod de Madrid. Pero, ¿qué está detrás de todo esto? ¡Vamos a descubrirlo!

Era una soleada mañana de diciembre cuando el Templo de Debod en Madrid se transformó en el foco de una protesta popular. Con un aplauso estruendoso, los líderes del Partido Popular, liderados por Pablo Casado e Isabel Díaz Ayuso, hicieron su entrada triunfal.

Un grito unificado

Cuando la música se apagó y la multitud se silenció, decenas de miles de españoles entonaron al unísono un grito que resonó por todo el país: "¡Puigdemont, a prisión!". Este coro se extendió desde la parte posterior hasta el escenario, donde el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, tomó la palabra.

"¡Está toda España en el Templo de Debod!"

Con una sonrisa en el rostro, Martínez-Almeida saludó a la multitud. A pesar de las bajas expectativas de asistencia, el Partido Popular logró movilizar a 15.000 personas, según sus cálculos. Aunque la Delegación del Gobierno rebajó la cifra a 8.000, la energía de la manifestación no se vio afectada.

La defensa de la Constitución

El motivo de la protesta no pudo ser más relevante: la defensa de la Constitución en vísperas del Día de la Constitución. En este sentido, Alberto Núñez Feijóo, presidente del PP, no dudó en afirmar que "el Gobierno está en contra de la Constitución y a favor de aquellos que no la acatan". Frente a esta situación, propuso "derribar los muros" que el Ejecutivo de Sánchez intenta construir con la propia Constitución.

Llamado a la acción

Feijóo instó a los españoles a seguir saliendo a las calles y a no quedarse callados: "Si no les gusta que les llevemos la contraria y que ejerzamos la oposición, que lo sean ellos, para eso han perdido las elecciones. Si no les gustan estas movilizaciones, que se preparen, porque habrá muchas más mientras no restablezcamos el estado de derecho en nuestro país".

Es importante destacar que estas protestas no van en contra de la legitimidad del Gobierno, algo que Feijóo dejó claro al afirmar que él "no va a cuestionar". Sin embargo, sí están dirigidas a denunciar "su sinrazón, su amoralidad y su desvergüenza".

El desafío del Partido Popular

Feijóo dejó claro que el Partido Popular no se dejará amedrentar: "Nos quieren mansos y sumisos como ellos se comportan ante el independentismo. Pero no les gusta el caldo que ellos están cultivando, así que tendrán varias tazas democráticas de caldo al día". Además, afirmó que no permitirán que se blanqueen las alianzas del Gobierno, ni que se normalicen sus escándalos, ni que se naturalice la indecencia. Cuanto más intenten cerrar las puertas del Congreso, más saldrán a la calle. Cuanto más intenten controlar la justicia, más tendrán que responder ante ella.

En definitiva, el Partido Popular promete prolongar estas protestas todo el tiempo que sea necesario para defender la verdad frente a la mentira, la igualdad frente al privilegio y nuestra democracia frente al acaparamiento de poder sin pudor. ¡La lucha continúa!

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