Xavier Massó revela la impactante verdad sobre el sistema educativo: "Lo que importa ahora es ..."

El clima en las escuelas españolas se está volviendo cada vez más complicado y parece que los profesores están en la línea de fuego. Desde insultos hasta amenazas, los incidentes de violencia hacia los docentes están en aumento. ¿Pero qué está sucediendo exactamente y qué se está haciendo para resolver este preocupante problema?

El año pasado, según datos del sindicato ANPE, 1.947 profesores de toda España pidieron ayuda al Defensor del Profesor, y desde 2015 se han registrado un total de 44.386 acciones. El aumento de las amenazas, insultos y la falta de respeto hacia los profesores, junto con la falta de disciplina y esfuerzo por parte de los estudiantes, es inquietante.

La visión de Xavier Massó

Para entender mejor esta situación, hablamos con Xavier Massó, secretario del sindicato Professors de Secundària (ASPEPC-SPS) en Cataluña y licenciado en Filosofía y Ciencias de la Educación. Según Massó, las amenazas de los padres hacia los profesores son cada vez más comunes. A esto se suma la falta de una normativa clara y el nuevo modelo de LOMLOE, que no contribuyen a resolver el problema.

Massó critica la normativa actual porque, en su visión, sitúa al profesor y al alumno al mismo nivel. Esto, según él, no es justo, ya que uno tiene el papel de enseñar y el otro de aprender. Además, menciona que la indisciplina y la mala educación se han convertido en algo cotidiano en las aulas. Frente a estas amenazas o agresiones, el sindicato aconseja a los profesores que acudan directamente a los juzgados, ya que las mediaciones suelen ralentizar el proceso y no suelen tener consecuencias.

¿Por qué están sucediendo estos conflictos en las escuelas?

Según Massó, una de las causas es la relajación progresiva de la enseñanza, especialmente en primaria. Muchos alumnos llegan a la educación secundaria sin saber leer correctamente o sin tener conocimientos básicos de matemáticas. Esto hace que se aburran en clase y se conviertan en posibles disruptores.

Además, señala que las agresiones, insultos y destrozos a los coches de los profesores son eventos diarios que a menudo se ocultan. Afirma que hay direcciones de centros que actúan dentro de sus límites, pero otras miran hacia otro lado. Los centros donde se conocen las agresiones y amenazas son aquellos donde ocurren menos, ya que se consideran una anomalía. El problema radica en la falta de dirección y en la falta de una normativa eficaz en los centros.

La necesidad de una respuesta efectiva

El aumento de las amenazas y agresiones hacia los profesores es un problema preocupante que requiere una respuesta efectiva por parte de las autoridades educativas. La falta de normativa clara y garantista, así como la falta de disciplina y esfuerzo en el aprendizaje, contribuyen a este ambiente enrarecido en las escuelas. Es importante que los profesores afectados denuncien estos casos y que se tomen medidas concretas para garantizar su seguridad y bienestar.

Además, es evidente que existen factores sociales y educativos que influyen en este problema, como la falta de referentes y la relajación en la enseñanza. Es necesario promover una cultura del esfuerzo y transmitir conocimientos de manera efectiva para evitar el abandono escolar prematuro y preparar a los estudiantes para su futuro.

En cuanto al uso de los dispositivos móviles en las escuelas, es importante que exista una regulación global tanto por parte de las familias como de las instituciones educativas. Prohibir los móviles en los centros puede ser una medida efectiva, siempre y cuando se concientice a la sociedad sobre los efectos negativos de la dependencia y se regulen también la publicidad y el uso responsable de estos dispositivos.

Nelson Mandela dijo una vez: "La educación es el arma más poderosa que puedes usar para cambiar el mundo". Pero parece que estamos perdiendo esta batalla en España. El aumento de las amenazas, insultos y faltas de respeto hacia los profesores es alarmante y está dañando gravemente nuestro sistema educativo. Según Xavier Massó, la falta de normativa clara y la relajación en la enseñanza están contribuyendo a esta situación. Además, la integración de alumnos con problemas de conducta en las aulas normales está empeorando aún más las cosas. Es hora de tomar medidas serias y urgentes para proteger a nuestros profesores y garantizar un ambiente de aprendizaje seguro y respetuoso.

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