El obispo emérito de Girona, Carles Soler, se nos ha ido: la comunidad está de luto

Hoy nos despertamos con una triste noticia: la partida de un gran líder espiritual, Carles Soler Perdigó, quien ha dejado una huella imborrable en la diócesis de Girona.

Un adiós a Carles Soler Perdigó

Hoy nos despedimos de Carles Soler Perdigó, obispo de Girona entre 2002 y 2008. A sus 91 años, Soler Perdigó nos ha dejado mientras residía en la residencia sacerdotal Bisbe Sivilla de Girona. La capilla ardiente será instalada en la Catedral de Girona y la misa exequial se celebrará este martes a las 11h.

Nacido en Barcelona en 1932, Soler fue nombrado obispo de Girona el 30 de octubre de 2001, tomando posesión de la diócesis en diciembre del mismo año. Sustituyó a Jaume Camprodon, quien había sido obispo entre los años 1973 y 2001. Antes de este nombramiento, Soler ejerció como obispo auxiliar del Arzobispado de Barcelona desde 1991, ocupando diversos cargos.

Un legado imborrable

Después de siete años al frente de la diócesis de Girona, el Papa aceptó su renuncia en 2008, al haber cumplido 75 años. Desde entonces, la sede de Girona se encuentra vacante y es ocupada por el administrador diocesano, Lluís Suñer.

Soler ha dejado un gran legado en la diócesis. Durante su mandato, creó las residencias sacerdotales de Banyoles y Olot en 2003, además del decreto que fijaba el plan diocesano de agrupación de parroquias. También inauguró la librería diocesana Casa Carles y comenzó a restaurar la iglesia de Sant Feliu de Girona.

La comunidad religiosa y los fieles lamentan profundamente su pérdida. Carles Soler Perdigó dejó una huella indeleble en la diócesis de Girona. Su legado perdurará en la memoria de todos aquellos que tuvieron la fortuna de conocerlo y recibir su guía espiritual.

Recordando a Carles Soler

Carles Soler Perdigó no sólo fue un obispo, sino que fue un padre espiritual para muchos. Su servicio generoso y desinteresado ha dejado una huella duradera en la comunidad religiosa y en aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo.

En este momento de duelo, recordamos las palabras del escritor Gabriel García Márquez: "La muerte no es el final, sino una transición". Hoy, Carles Soler Perdigó ha hecho esa transición, pero su legado perdurará en la comunidad de Girona. La misa exequial se celebrará este martes en la Catedral de Girona, donde se instalará su capilla ardiente.

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