El secreto oculto del ejercicio para combatir la inflamación crónica: ¡Nunca lo habrías imaginado!

¿Sabías que un estilo de vida sedentario puede perjudicar gravemente tu salud, y que el ejercicio puede ser tu gran aliado para combatir la inflamación crónica? Vamos a descubrir cómo.

Cada día somos más conscientes de cómo la inflamación puede afectar nuestra salud, en particular en casos de inflamación crónica. Esta condición puede ser la antesala de diversas enfermedades crónicas como resistencia a la insulina, síndrome metabólico, enfermedades autoinmunes, aterosclerosis, neurodegeneración y crecimiento tumoral.

El papel del sedentarismo en la inflamación

Según el entrenador personal Víctor Díaz, especialista en ciencias de la actividad física y el deporte, muchos estudios han demostrado que nuestros hábitos de vida, como una mala alimentación, niveles elevados de estrés, sedentarismo y falta de sueño, son algunas de las principales causas de la inflamación crónica y estas enfermedades.

El sedentarismo prolongado está directamente relacionado con la inflamación. De hecho, existen estudios que demuestran que solo dos semanas sin caminar más de 1.500 pasos al día son suficientes para aumentar los marcadores inflamatorios y producir alteraciones metabólicas en personas sanas. Mantener estos hábitos perjudiciales a medida que envejecemos aumenta el riesgo de desarrollar lo que se conoce como "inflammaging", un estado de inflamación crónica de bajo grado asociado al envejecimiento y sus efectos negativos.

El ejercicio como solución a la inflamación

Para combatir este estado inflamatorio, Víctor Díaz sugiere evitar el sedentarismo y realizar ejercicio regularmente. El ejercicio físico es la mejor herramienta no farmacológica para reducir la inflamación crónica asociada al envejecimiento y sus efectos negativos. Además, el ejercicio tiene beneficios neuroprotectores, antiinflamatorios y mejora la defensa antioxidante. Es el mejor antinflamatorio natural, ya que reduce la inflamación sistémica a través de diferentes vías.

El ejercicio aeróbico y el ejercicio de fuerza han demostrado beneficios sobre la inflamación sistémica, y combinar ambos tipos de ejercicio ofrece los mejores resultados. Por lo tanto, se puede afirmar que el ejercicio practicado de forma regular protege contra la inflamación crónica de bajo grado y mejora el pronóstico de enfermedades inflamatorias.

Muévete para mantener una buena salud

Está claro que estamos hechos para movernos. Intenta caminar y moverte lo suficiente cada día, complementándolo con actividades como montar en bicicleta, correr, nadar, etc. Además, realiza al menos dos sesiones de ejercicios de fuerza por semana, trabajando los principales grupos musculares y todos los patrones de movimiento básicos. Recuerda que el ejercicio regular es la mejor forma de combatir la inflamación y mantener una buena salud.

"El ejercicio es la llave maestra de la salud", dijo el entrenador personal Víctor Díaz, y no podríamos estar más de acuerdo. La inflamación crónica es un problema cada vez más común en nuestra sociedad y está relacionada con numerosas enfermedades crónicas. Pero, ¿sabías que el sedentarismo prolongado puede aumentar los marcadores inflamatorios en nuestro cuerpo? Es por eso que mantener un estilo de vida activo y realizar ejercicio regularmente es la mejor herramienta no farmacológica para combatir la inflamación y sus efectos negativos. El ejercicio aeróbico y el ejercicio de fuerza han demostrado beneficios sobre la inflamación sistémica, así que ¡muévete y mantente activo para proteger tu salud!

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